
La Infancia y Adolescencia Misionera es un servicio de la Iglesia para que los niños y adolescentes adquieran una conciencia misionera y de compartir con los niños y adolescentes de todo el mundo, su fe y sus bienes materiales.
Siendo un Obra Misional Pontificia que promueve la animación y formación misionera de los niños, adolescentes y sus educadores, para que cooperen en la evangelización universal, especialmente de los mismos niños y adolescentes del mundo entero. Tiene sus estatutos propios. El Papa y todos los obispos la han asumido para toda la Iglesia.
Obra de Infancia y Adolescencia Misionera fue fundada hace más de 16I años , el 9 de mayo 1843, por un Obispo Francés: Mons. Carlos Augusto Forbin Janson.
Previamente en el siglo XVII, un misionero perteneciente al Instituto de Misiones Extranjeras de París, creó un organismo en favor de los niños que recibió el nombre de “Obra Angélica”, pero aquella experiencia duró pocos años.
Mons. de FORBIN JANSON obispo de Nancy (Francia), impresionado por la miseria de los niños chinos que estaban abandonados en la calle, se sintió impulsado a fundar una obra semejante a la de la Propagación de la Fe, pero para los niños.
En el año 1822, Paulina Jericot había fundado en Lyon ( Francia ), la Obra de la Propagación de la Fe. Más tarde Mons. Forbin estableció contacto con Paulina para atraer su atención sobre las necesidades de los niños de los países de misión.
Paulina alentó a Mons., para que creara una obra especial, de la cual ella quiso ser el primer miembro; y se interesó en el original proyecto de Mons. Forbin: AYUDAR A LOS NIÑOS A TRAVÉS DE LOS NIÑOS. Ella definió a la Santa Infancia como la obra de la propagación de la fe para los niños.
Mons. de Forbin Janson falleció el 11 de julio de 1844. La respuesta al llamamiento de Mons. de FORBIN-JANSON fue sorprendente. En unos pocos años, esta obra de ayuda a los niños de los países paganos se propagó, no sólo en Francia, sino en Europa y luego en América del Norte, para llegar más adelante a América Latina y Asia. Su implantación en África ha sido más lenta: se ha logrado sólo desde hace unos decenios.
El 3 de mayo de 1922 , Pio XI da a la Obra de La INFANCIA MISIONERA la denominación de «pontificia»
El 4 de Diciembre de 1950, Pio XII instituye el Domingo Mundial de la Infancia Misionera.
En su Encíclica Evangelii Praecones, se expresa:"No ignoráis, venerables hermanos, que recientemente aún hemos instituido una fiesta, que de modo especial han de celebrar los niños para promover con oraciones y limosnas, la Obra de la Santa Infancia. Así se acostumbrarán estos hijitos nuestros a rogar insistentemente a Dios por la salvación de los infles; y tal vez brotará y se desarrollará en sus almas, envueltas aún en el aroma de la inocencia, la vocación misionera".
La infancia y adolescencia misionera, nace aproximadamente en El Salvador en el año de 1,986 en el mes dedicado a las misiones en el año 1,987, al regresar la delegación que participo en el tercer Congreso Misionero Latinoamericano (COM LA 3), que se llevo a cabo en Bogota, Colombia, se inicia formalmente la I.A.M., en la arquidiócesis de San Salvador, en la diócesis de Santiago de María y a finales de ese año en la diócesis de San Vicente. Monseñor Modesto López Portillo, director nacional de las O.M.P. de ese entonces, quien contaba con el apoyo de las Carmelitas de San José en la dirección nacional, encomienda a la hermana Ceferina Rivera la visita a los colegios, escuelas parroquiales y escuelas publicas, catequesis parroquiales, buscando líderes para que colaboren en la organización de esa obra pontifica en la arquidiócesis de San Salvador. Se iniciara una formación de líderes, para lo cual se invita a participar a otras diócesis.
Continúan la labor, las hermanas Nury García y Rafaela Sigoran quienes fungieron también como secretarias nacionales de la I.A.M, que en un principio se centro en la arquidiócesis de San Salvador.
En 1,993, participo una delegación de El Salvador, en el primer encuentro Latinoamericano de la Infancia Misionera (ELIM I), que se llevo a cabo en Cali Colombia, con ocasión de los 150 años de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera.
En 1,994 con el Padre Ismael Antonio Vargas Ayala, nuevo Director Nacional de la O.M.P. quien le dio una apertura nacional. Surgen los secretariados nacionales y diocesanos de las distintas obras. Se dan directrices del secretariado general de la Infancia Misionera, creándose las escuelas de los animadores misioneros en los cinco continentes.
La obra desde su fundación ha venido creciendo y desarrollándose a tal grado que hoy es conocida en todo el país.
Es una obra Misional Pontificia. Se llama OBRA, para distinguirla de una simple actividad apostólica transitoria. La infancia y Adolescencia Misionera es una organización cuya solidez se basa en su experiencia de más de 160 años; en sus estatutos, aprobados por la Santa Sede; en su inserción dentro de la pastoral de conjunto, bajo la dependencia de la Jerarquía Eclesiástica y en el mismo numero de sus miembros, presentes en todo el mundo como signo claro de universalidad, en la cooperación misionera que aporta.
Es MISIONAL porque no es un organismo simplemente de solidaridad con los niños pobres de las misiones para proporcionarles alimento, vestido, instrucción y asistencia sanitaria. Esta obra es misionera porque es ante todo una escuela de educación de la fe en su dimensión misionera universal. Lleva a los niños a compartir, el don más precioso su fe y sus dones con los niños, niñas y adolescentes de las Iglesias nacientes, y en formación. De este modo, los pequeños cumplen sus compromisos bautismales.
Y se llama PONTIFICIA, por que esta aprobada expresamente por el Papa como obra evangelizadora misionera y el es el primer responsable de la IAM, puesta bajo su dependencia y por todos los obispos del mundo.
La finalidad es ayudar a los educadores, padres de familia, asesores, animadores y catequistas, a despertar progresivamente en los niños, niñas y adolescentes una conciencia misionera universal.
Además, se propone mover a los niños, niñas y adolescente a compartir su fe y los medios materiales, con los niños y niñas más necesitados del mundo, por medio de sus oraciones, sacrificios, ayuda económica y con servicios misioneros (estatutos OMP. III. N° 17).
PARA CUMPLIR ESTOS PROPÓSITOS A CABALIDAD, LA INFANCIA MISIONERA PRETENDE
Todos los niños, niñas y adolescentes bautizados que deseen con entusiasmo ser amigos de Jesús y hacer más amigos para él y participar de esta maravillosa escuela con Jesús, por lo tanto a la obra pueden pertenecer todos los niños, niñas y adolescentes que lo deseen.
PARA EL TRABAJO CON LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES
1.- La Escuela con Jesús
Así Como los apóstoles que antes de ir a la misión se reunían con Jesús para escucharle, estar con él, entender su mensaje y comprometerse con Él y su misión. De la misma manera, los niños se reúnen cada ocho días para hacerse amigos, discípulos y apóstoles de Jesús.
¿Qué hacen los niños en los encuentros semanales?
El objetivo del plan de formación misionera es ayudar a que los niños y adolescentes hagan la escuela con Jesús y, así tengan criterios y mentalidad misionera, como los de su maestro; se ejecuta cada semana y consta de cuatro áreas que corresponden a los cuatro encuentros del mes: CATEQUESIS MISIONERA, ESPIRITUALIDAD MISIONERA, PROYECCIÓN MISIONERA Y VIDA DE GRUPO.
¿Qué se pretende a través de estas áreas?
Llevar al niño, niña y adolescente a realizar un proceso cíclico que va configurando en él a un verdadero discípulo, mediante una formación integral. En este proceso el dinamismo y la creatividad deben estar presentes para evitar cansancio en los niños y se asegure un mejor aprendizaje de la vida de Jesús.
A continuación se presenta una breve descripción de cada área (para mayor información puede consultar los anexos de las guías de trabajo)
1. Catequesis misionera.
Es el primer encuentro del mes, es decir, el correspondiente a la primera semana.
En que consiste?
Es el estudio doctrinal de un tema. Es el encuentro para crecer en el conocimiento de la misión y para formar y preparar al niño-a y adolescente para que sea buen misionero-a aprendiendo mucho de Jesús. Por ello se realiza inspirado en la palabra de Dios.
En este encuentro los niños-as y adolescentes aprenden a conocer los elementos básicos del ser misionero. Escriben, ilustran, sacan conclusiones, memorizan los mensajes principales. Es un encuentro de mucho estudio.
2. Espiritualidad Misionera.
Corresponde al segundo encuentro del mes, es decir, a la segunda semana.
¿En que consiste?
En vivir y celebrar lo aprendido en el primer encuentro para asimilarlo. Se ofrecen elementos que renuevan misioneramente el corazón y la vida. Se asumen los sentimientos de Jesús, su estilo de vida y se refuerza la opción misionera personal. Se aprende a vivir y caminar según el Espíritu.
Se trata de que todos los niños interioricen el mensaje aprendido. Este encuentro es una celebración.
3.-Proyección Misionera.
Corresponde al tercer encuentro del mes, es decir, a la tercera semana
¿En qué consiste?
Este encuentro tiene la particularidad de ser una acción concreta en la que tanto niños, niñas y adolescentes así como asesores comunican el mensaje aprendido y vivido en los dos encuentros anteriores. La realización concreta, tiende a testimoniar la palabra de Dios estudiada y meditada.
4. Vida de grupo
Corresponde al cuarto encuentro del mes, es decir, a la cuarta semana.
¿En qué consiste?
Este encuentro busca afianzar los lazos de amistad entre los miembros del grupo, crear vínculos de unidad, fraternidad y ayuda mutua. En este encuentro se aprende a crecer juntos y a crear un ambiente propicio para que todos se sientan como los discípulos de Jesús. Es también el encuentro donde se revisa la vida y se mide el crecimiento del espíritu y el corazón misionero de cada miembro y del mismo grupo.
Es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:
La obra de la IAM de acuerdo a la edad clasifica a sus miembros en cuatro niveles:
Los pequeñitos, a partir de los cuatro años son recibidos en la obra y sus padres les ayudan a cumplir sus compromisos de niños misioneros. Integran el grupo de “Trigo Verde”. Y es para los niños y niñas de cuatro años a seis años. Usan la guía pasitos misionero.
TRIGO VERDE II, es para los niños y niñas de siete años a ocho años, y se les aplica la guía semilla misionera.
Los niños de 9 años conforman el grupo de “Trigo Maduro iniciado I”, y estudian la guía número tres “Corazón Misionero” y a los niños y niñas de diez años estudian la guía numero cuatro “Amigos de Jesús” “trigo maduro iniciado II”.
Los niños de once años forman el grupo de “trigo maduro avanzado I” estudian la guía número cinco, “IRE CONTIGO”.
Los niños de doce años forman el equipo de trigo maduro avanzado II, y estudian la guía número seis, “ ¡ ESTOY LISTO!.
Después de esta edad se forma la adolescencia misionera con metodología y guías apropiadas y se pasa al cuarto nivel.
Adolescentes de trece años, forman el Equipo de amanecer misionero I, los de catorce años forman el grupo de amanecer misionero II y los de quince años forman el grupo de primavera misionera,
A NIVEL INTERNACIONAL:
La obra pontifica de la Infancia y Adolescencia Misionera tiene como Jefe principal al Santo Padre, representado por un cardenal, que es el Prefecto de la Sagrada Congregación para la evangelización de los pueblos.
El presidente mundial de las Obras Misionales Pontificias es un Obispo, que vive en Roma. Hay también un secretario internacional de la Infancia y Adolescencia Misionera, el cual dirige las actividades de la obra en todo el mundo.
A NIVEL NACIONAL:
El director de la Infancia y Adolescencia Misionera en cada país es el director nacional de las OMP, el cual presta sus servicios a través del secretariado nacional de la Infancia Misionera.
A NIVEL DIOCESANO:
En cada diócesis la máxima autoridad de Infancia Misionera es el Sr. Obispo, quien ordinariamente obra a través del Director Diocesano de las OMP. Este trabaja con la colaboración de un delegado diocesano de Infancia Misionera.
A NIVEL PARROQUIAL:
El principal animador de la Infancia Misionera es el párroco por su parte el comité parroquial de misiones desempeña un papel importante porque coordina las actividades misionales bajo la dirección del párroco. Este comité favorece la obra Pontifica de la Infancia Misionera y las demás organizaciones misioneras.
En este nivel funcionan los grupos de Infancia misionera con sus asesores.
Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta en la organización de los grupos, es que deben funcionar muy unidos a la parroquia.
La estructura principal de la obra son los grupos de infancia misionera, cuyos miembros han de ser fermento misionero en su familia, en su escuela y en su medio ambiente.
Así como sucede en los niveles antes mencionados, es de estricta necesidad una comisión parroquial con los respectivos cargos que hagan efectiva la coordinación de los distintos grupos de modo que se asegure la pertenencia y la unidad.
Dicha comisión es el instrumento conformado por asesores representantes de los sectores de la parroquia a través de quienes el párroco concretiza su compromiso para acompañar el trabajo misionero. Las reuniones de dicha comisión deben calendarizarse para todo el año de modo que ahí se organicen las actividades principales de animación y formación.
Cosa distinta es la organización interna de cada grupo de niños, el cual debe constar idealmente de 12 miembros a similitud del grupo de apóstoles de Jesús, que le escuchaban, se hacían amigos de él y se comprometían a ser sus misioneros.
Cada grupo elige su propio nombre misionero, su santo patrono y sus compromisos concretos.
La estructura principal de la obra son los grupos de infancia misionera, cuyos miembros han de ser fermento misionero en su familia, en su escuela y en su medio ambiente.
Cada Equipo al organizarse escoge un jefe de grupo quien se pone al servicio del mismo. Este niño, niña – jefe debe distinguirse por ser mas comprometido, destacarse por su espíritu de servicio, responsabilidad, fervor, por su amor a Jesús y a la Santísima Virgen. El niño, niña – jefe coordina su Equipo con base a las indicaciones del asesor y conforme a su propia iniciativa.
¿Qué hace el niño, niña o Adolescente – jefe del Equipo?
Todos aquellos asesores, catequistas, seminaristas, religiosos, sacerdotes, padres de familia, maestros y jóvenes, que han cursado la formación misionera: a) formación misionera inicial; b) formación misionera básica I y II; c) formación permanente y d) formación misionera especializada; los que cursan el anterior proceso de formación misionera se convierten en animadores profesionales, capacitados a nivel teológico , espiritual y metodológico para servir no solo a la obra de la IAM, sino a las obras misionales pontificias y a la iglesia. todo asesor de la IAM. Debe de aspirar a ser animadores, de su parroquia, de su diócesis del país y del mundo; o hacer una experiencia de misión Ad Gente en cualquier país de misiones.
El Perfil del Asesor de la Infancia y Adolescencia Misionera
Características que debe tener una Asesor de la IAM
Lleva la cruz o un crucifijo al pecho: está dispuesto a sacrificarse siempre por el grupo a pesar de sus ocupaciones. Sabe que los niños niñas y adolescente son los preferidos de Jesús
Funciones y Actividades del Asesor
ESQUEMA DE CONSAGRACION PARA ASESORES
Esta consagración se puede hacer cuando los asesores finalizan la ESAM, o cuando se de inicio con la IAM en la parroquia. Es opción de la organización parroquial en que momento consagrar a los asesores. Puede hacerse una misa especial y dentro de ella esta consagración.
Sacerdote:Queridos asesores; antes de recibir esta bendición y establecer este compromiso con la Iglesia Universal en las Obras Misionales Pontificias les pregunto:
R/Si, Quiero
R/ Si quiero
R/ Si me comprometo
Sacerdote: Acogemos con alegría y esperanza, su opción por los más pequeños; y ahora imploramos de Dios la bendición sobre ustedes.
Los asesores se colocan de rodillas y el sacerdote con las manos extendidas dice:
Señor con tu bendición + paternal,
robustece la decisión de estos servidores tuyos,
que desean animar a los niños y adolescentes en la Infancia y Adolescencia Misionera;
Haz que conociendo a Jesús, a través de la Oración y la comunión,
ejerzan la misericordia con los niños, especialmente hacia los mas necesitados
y así lo enseñen a los mas pequeños, para que juntos anuncien tu nombre todas las naciones. Amén.
Luego el sacerdote bendice las insignias.(estas serán opcionales, puede ser en todo caso solo la pañoleta)
Dios Padre misericordioso, que enviaste tu Palabra al mundo bendice estas insignias que tus hijos portaran para anunciar el evangelio; y haz que las usen con reverencia y dignifiquen con su conducta. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Los nuevos asesores se ponen de pie y reciben las insignias, estas pueden ser colocadas por varias personas: coordinadores, párroco, coordinador de la infancia, etc.
En la medida de lo posible esta oración deben saberla de memoria.
ORACION DEL ASESOR
Señor Jesús,
te doy gracias porque me has escogido
para ser tu apóstol
y me has llamado a cultivar en mi
y en los niños el amor universal
y el entusiasmo misionero.
Señor que tu amor sea mi amor.
Que tu paciencia sea mi paciencia.
Que tus palabras sean mis palabras.
Amén.
Las consignas de la infancia y adolescencia misionera son cinco que invitan a los niños, niñas y adolescente a sumir un compromiso de vida misionera, desde que ingresan a la obra y de manera especial desde que hacen la consagración.
La espiritualidad cristiana con dimensión apostólica y misionera se les recuerda a los niños, niñas y adolescente con estas consignas.
Para poder amar a Dios es necesario establecer una profunda amistad con Él, que solo se logra conociéndolo todo los días a través de su mensaje de amor: su palabra y siendo sus amigos. Conocer al señor se logra con las enseñanzas brindadas por los padres de familia, los educadores, los encuentros semanales de grupo y las celebraciones litúrgicas. Todo niño debe aprender a estar con él, a vivir con él y ofrecer sacrificios por amor a él.
La oración nos recuerda que la evangelización de los pueblos es sobre todo obra de Dios, una obra que él desea realizar en la historia, con nuestra participación activa en la historia, con nuestra participación activa en la iglesia.
Jesús dijo a los Apóstoles: “Donde hay dos ó más reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20). Por eso, en los encuentros de grupo nunca faltan los momentos de oración, pidiendo especialmente por los niños no cristianos del mundo entero.
Para que el anuncio de la palabra resulte eficaz por medio de la gracia Divina es necesario acompañar y sostener a los misioneros con la oración. (RM 78).
En la oración encontramos la fuerza para nuestra misión. Por eso, todo niño misionero ora todos los días por las misiones y se hace contemplativo en la acción.
Cuando queremos a alguien le ofrecemos un regalo en manifestación de ese amor. El regalo que Jesús ofreció a su Padre fue su propia vida. En todo momento, hizo la voluntad de su Padre, fue obediente hasta la muerte de cruz. Así, Jesús nos enseña que el mejor regalo que podemos dar a Dios es la consagración de nuestra vida, aceptando y ofreciendo los sufrimientos que se nos presenta por el bien de la misión universal.
También el niño misionero ofrece su vida por las misiones y se sacrifica para dar su ofrenda para las misiones.
Para poder vivir y tener buena salud es necesario alimentarnos. También la vida espiritual es necesario fortalecerla, alimentarla y, ¿Qué mejor alimento que el mismo Cuerpo de Cristo?
“En verdad les digo: si no comen la carne del Hijo del Hombre y no beben su sangre, no viven de verdad” (Jn.6,53; “El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él” (Jn, 6,56), Cristo Resucitado se hace para nosotros alimento de vida. Es necesario prepararnos debidamente, con fe, humildad y con fervor para recibirlo.
Este alimento nos ayuda a cumplir nuestros deberes con Dios y con el prójimo. El niño, niñas y el adolescente misionero recibe a Jesús frecuentemente en la Eucaristía y en los demás sacramentos, fortaleciéndose para cumplir su propia misión.
El testimonio de vida cristiana es la primera e insustituible forma de la misión. Cristo es el modelo del testimonio cristiano.
El hombre contemporáneo cree más a los testigos que a los maestros, cree más en la experiencia que en la doctrina, en la vida y los hechos que en las teorías. Así, la vida misma del misionero es la primera forma de testimonio. La humildad, la sencillez, la solidaridad, la fraternidad y la comprensión deben hacerse visibles siempre en nuestro trato con todas las personas, en todos los ambientes.
El niño misionera hace amigos para Jesús, siendo misionero con su testimonio de vida y compartiendo la fe con otros hermanos.
Jesús nos ha enviado y nosotros vamos con El, somos sus misioneros.
“Todos en la Iglesia, esforzándose por imitar al divino Maestro, pueden y deben dar ese testimonio, que en muchos casos es el único modo posible de ser misioneros” (RM 42).
La bandera pontificia es otra insignia de la Infancia Misionera por ser una obra del Papa y de la Iglesia. Esta Bandera tiene dos franjas verticales: una amarilla, que está cerca del asta y una blanca. El color amarillo simboliza la riqueza espiritual y el blanco la pureza.
Esta bandera se lleva con orgullo en los desfiles, se honra en los encuentros y nos motiva a distinguirnos como hijos de la Iglesia.
Dos niños sonrientes van corriendo por el mundo llevando la cruz de Jesús que surge del sol naciente. Lleva el lema “Con los niños misioneros…Jesús llega al mundo entero”.
Dependiendo del nivel al que pertenezca el niño, porta una pañoleta específica. Así los niños que pertenecen a “Trigo Verde”, llevan una pañoleta triangular de color verde, que significa el camino que inicia para un trabajo y de una siembra de valores y principios cristianos, también la preparación y crecimiento de los pequeños.
Los niños que pertenecen al nivel del “Trigo Maduro” llevan una pañoleta triangular con los colores pontificios: amarillo y blanco Significa, de un lado, el color de la madurez y de la riqueza espiritual, y de otro lado, la pureza en la que debemos mantener nuestro corazón. Representa además la bandera del Papa. Los asesores también usan este color.
“¡De los niños del mundo, siempre amigos!” es el saludo de los niños misioneros. Para realizar el saludo cada uno de los niños levanta su mano derecha a la altura de la cabeza y luego juntan sus manos entrelazando sus dedos, representando así los cinco continentes, que nos recuerdan que ahí viven niños que son nuestros amigos y que debemos estar pendientes de sus necesidades para ayudarlos en todo momento. Quien dirige el saludo pronuncia con voz fuerte la primera parte de este saludo: “De los niños del mundo” – y la segunda parte, quien recibe el saludo: “siempre amigos”.
Es el documento de identificación que acredita a los niños asesores como miembros de la Infancia y adolescencia Misionera. Los hay de tres clases:
Lo utilizan todos los niños que pertenecen a la Infancia y adolescencia Misionera. En éste se anota el nombre de cada integrante, el nombre del equipo al cual pertenece y el de su Parroquia. En el extremo superior derecho tiene un espacio para colocar una foto reciente. Este carné se entrega al niño luego de un tiempo de pertenencia a la Infancia y adolescencia Misionera en una ceremonia especial.
Lo porta el niño-jefe. Contiene los mismos datos del carné de miembro activo y unas casillas para anotar los nombres de los integrantes del equipo, lo cual permite, a la vez, controlar la asistencia a cada encuentro.
Sus datos identifican al animador de Infancia Misionera.
A cada niño y adolescente misionero se le entregara un crucita con las siglas IAM, símbolo del amor de Dios hacia la humanidad y de la salvación que nos ha dado Jesucristo.
El himno de la Infancia y Adolescencia Misionera conjuga en sus estrofas los compromisos misioneros de los niños, a la vez que exalta a los modelos y patronos de esta Obra Pontificia. Por eso el respeto y la Alegría deben caracterizar su canto en los encuentros semanales. Es importante, por tal motivo, que los niños lo memoricen.
Fuego he venido a la tierra,
Quiero que arda sin descansar,
Soy misioneros y aunque pequeño sirvo con gozo al Rey celestial.
Virgen santísima mira a los niños que por el mundo sin amor van
Ruega por ellos y por nosotros, porque anhelamos a Dios llegar.
CORO
Fuego he venido a traer a la tierra.
Quiero que arda sin descansar
Soy misionero y aunque pequeño
Sirvo con gozo al Rey celestial.
Virgen Santísima,
Mira a los niños Que por el mundo sin amor van
Ruega por ellos y nosotros
Porque anhelamos a Dios llegar.
OH San Francisco, gran misionero
En el oriente, voz del Señor,
Haz que nosotros todos podamos
Dar testimonio de Dios amor.
OH Teresita nuestra patrona
Haz que aprendamos con Dios a hablar
Y que imitemos su vida santa
Que por las almas supiste dar.
Con oraciones y los limosnas,
Con sacrificios, vida de amor,
Colaboramos con eficiencia
A construir tú Reino Señor.
Es el modelo supremo que los niños y adolceentes deben seguir porque el es el único que nos ha mostrado en su persona el rostro amoroso de Dios. El si supo cual era su misión y por eso encontró un verdadero sentido para su vida. Jesús en su vida supo hacer en todo momento la voluntad de su padre, fue siempre obediente con sus padres y se preocupo por las cosas de Dios, es por esto que es el modelo de todo misionero.
Así como Jesús debemos vivir los misioneros, amando como el y sirviendo como el.
María niña creció al lado de sus padres hasta los 5 años, luego la entregaron a los sacerdotes del templo para que la educaran. Era una niña alegre y todo el mundo decía que ella vivía en continua fiesta con Dios, su corazón no conoció el pecado, era amable y servicial, ayudaba a los demás. Recibía la palabra de Dios con gran amor, meditando y practicando con alegría lo que allí encontraba.
Madre de nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra quien colaboró eficazmente en el cumplimiento de la misión de su hijo. Es ella la Reina de los apóstoles, la estrella de la Evangelización y el camino seguro para llegar a Jesús. Así como ella tenemos que decir si, y cumplir nuestra misión con generosidad, alegría, sencillez y siendo fieles siempre.
Francisco Javier nació en el Castillo de Javier (Navarra, España) en 1506. Desde pequeño, su madre le enseñó a rezar, acudiendo a diario a la capilla del Castillo. A los 19 años, se marchó a París a estudiar donde conoció a, Ignacio de Loyola, quien en los momentos difíciles en París siempre le ayudó a Ignacio lo fue acercando poco a poco a Jesucristo, ayudándolo a darse cuenta del poco valor de los bienes de la tierra y de lo mucho que valía ayudar a los Poco a poco, Jesucristo fue ganando espacio en la vida de Javier, y cuando acaba sus estudios, ya ha decidido dedicar su vida a enseñar a los demás hombres la fe en Dios.
En 1534, fue uno de los siete con que San Ignacio funda la Compañía de Jesús, y haciendo voto de absoluta pobreza, marchan a Tierra Santa para comenzar desde allí su obra misionera.
A los 31 años, es ordenado sacerdote en Venecia junto a sus compañeros de la naciente Compañía de Jesús
En 1541, con 35 años, parte desde Lisboa hacia Goa (India), donde comenzará la parte más importante de su vida: la de misionero. Sus primeros años los pasó atendiendo una leprosería.
En 1544 parte rumbo a Malasia donde misionará durante seis meses. Solía adaptar las verdades de fe a la música popular, método que tuvo gran éxito.
De aquí parte a Amboino (Islas Molucas), y recorrió varias islas predicando durante cerca de año y medio. Cuando predicaba, más que sus argumentos, convencía con su santidad y con la fuerza de sus milagros.
Su predicación era constante y tenaz, regresando una y otra vez con diferentes medios hasta conseguir transmitir la fe a las personas a que se dirigía
Su único equipaje eran su libro de oraciones y su incansable ánimo para enseñar, curar a enfermos, aprender idiomas extraños y bautizar conversos por millares. Dedicaba las noches a la oración y, si no lograba dormir, pasaba horas recostado junto al sagrario
Nuevamente vuelve a la India, evangelizando allí durante un año. Cuando los enfermos eran demasiados para poder atenderlos a todos, les entregaba su rosario, que llevaba siempre al cuello, y su solo contacto los curaba.
Ya en 1545 se dirige a Japón, donde luego de aprender el idioma, logró traducir al japonés una exposición muy sencilla de la doctrina cristiana que repetía a cuantos estaban dispuestos a escucharle.
Todos los que lo conocieron le describieron como una persona muy alegre y optimista, dispuesta a trasmitir a los demás la felicidad que le producía haber sido escogido por Dios para difundir su palabra.
En su último viaje, salió de la India con intención de llegar a China, pero antes de llegar, cayó enfermo. A pesar de encontrarse con mucha fiebre, no se quejaba, ni pedía nada, solamente rezaba.
Murió el 3 de diciembre de 1552, a los 46 años. Había recorrido más de 120.000 kilómetros, como tres veces la vuelta a la tierra, conquistando corazones para Dios.
Fue canonizado junto a San Ignacio, y otros, por el Papa Gregorio XV, el 12 de Marzo de 1622.
En 1904. San Pío X le nombra Patrono de las Misiones, por haber consagrado su vida a la predicación del Evangelio “hasta los confines de la tierra”.
Santa Teresa del Niño Jesús nació en la ciudad francesa de Alençon, el 2 de enero de 1873, sus padres ejemplares eran Luis Martin y Acelia María Guerin, ambos venerables. Murió en 1897, y en 1925 el Papa Pío XI la canonizó, y la proclamaría después patrona universal de las misiones. La llamó «la estrella de mi pontificado», y definió como «un huracán de gloria» el movimiento universal de afecto y devoción que acompañó a esta joven carmelita. Proclamada "Doctora de la Iglesia" por el Papa Juan Pablo II el 19 de Octubre de 1997 (Día de las misiones).
«Siempre he deseado, afirmó en su autobiografía Teresa de Lisieux, ser una santa, pero, por desgracia, siempre he constatado, cuando me he parangonado a los santos, que entre ellos y yo hay la misma diferencia que hay entre una montaña, cuya cima se pierde en el cielo, y el grano de arena pisoteado por los pies de los que pasan. En vez de desanimarme, me he dicho: el buen Dios no puede inspirar deseos irrealizables, por eso puedo, a pesar de mi pequeñez, aspirar a la santidad; llegar a ser más grande me es imposible, he de soportarme tal y como soy, con todas mis imperfecciones; sin embargo, quiero buscar el medio de ir al Cielo por un camino bien derecho, muy breve, un pequeño camino completamente nuevo. Quisiera yo también encontrar un ascensor para elevarme hasta Jesús, porque soy demasiado pequeña para subir la dura escalera de la perfección».
Teresa era la última de cinco hermanas - había tenido dos hermanos más, pero ambos habían fallecido - Tuvo una infancia muy feliz. Sentía gran admiración por sus padres: «No podría explicar lo mucho que amaba a papá, decía Teresa, todo en él me suscitaba admiración».
Cuando sólo tenía cinco años, su madre murió, y se truncó bruscamente su felicidad de la infancia. Desde entonces, pesaría sobre ella una continua sombra de tristeza, a pesar de que la vida familiar siguió transcurriendo con mucho amor. Es educada por sus hermanas, especialmente por la segunda; y por su gran padre, quien supo inculcar una ternura materna y paterna a la vez.
Con él aprendió a amar la naturaleza, a rezar y a amar y socorrer a los pobres. Cuando tenía nueve años, su hermana, que era para ella «su segunda mamá», entró como carmelita en el monasterio de la ciudad. Nuevamente Teresa sufrió mucho, pero, en su sufrimiento, adquirió la certeza de que ella también estaba llamada al Carmelo.
Durante su infancia siempre destacó por su gran capacidad para ser «especialmente» consecuente entre las cosas que creía o afirmaba y las decisiones que tomaba en la vida, en cualquier campo. Por ejemplo, si su padre desde lo alto de una escalera le decía: «Apártate, porque si me caigo te aplasto», ella se arrimaba a la escalera porque así, «si mi papá muere no tendré el dolor de verlo morir, sino que moriré con él»; o cuando se preparaba para la confesión, se preguntaba si «debía decir al sacerdote que lo amaba con todo el corazón, puesto que iba a hablar con el Señor, en la persona de él».
Cuando sólo tenía quince años, estaba convencida de su vocación: quería ir al Carmelo. Pero al ser menor de edad no se lo permitían. Entonces decidió peregrinar a Roma y pedírselo allí al Papa. Le rogó que le diera permiso para entrar en el Carmelo; el le dijo: «Entraréis, si Dios lo quiere. Tenía ‹dice Teresa‹ una expresión tan penetrante y convincente que se me grabó en el corazón». En el Carmelo vivió dos misterios: la infancia de Jesús y su pasión. Por ello, solicitó llamarse sor Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz. Se ofreció a Dios como su instrumento. Trataba de renunciar a imaginar y pretender que la vida cristiana consistiera en una serie de grandes empresas, y de recorrer de buena gana y con buen ánimo «el camino del niño que se duerme sin miedo en los brazos de su padre».
A los 23 años enfermó de tuberculosis; murió un año más tarde en brazos de sus hermanas del Carmelo. En los últimos tiempos, mantuvo correspondencia con dos padres misioneros, uno de ellos enviado a Canadá, y el otro a China, y les acompañó constantemente con sus oraciones. Por eso, Pío XII quiso asociarla, en 1927, a san Francisco Javier como patrona de las misiones.
Un compromiso es algo en lo que uno pone su cuerpo y su alma; algo en lo que uno se entrega totalmente.
Esta celebración se realiza en El Salvador, el último domingo de enero, con un lema y un programa especifico. Se celebra adecuadamente con dos objetivos: intensificar la animación misionera de todos los niños y adolescentes en las parroquias de todo el país y promover la cooperación misionera de los niños y adolescentes a la evangelización universal, especialmente de los niños no cristianos.
Los asesores y los niños “desbordan su creatividad”, sin perder nunca el sentido misionero, desarrollando diversas actividades (eucaristías, marchas, caminatas, rifas, concursos y ofrendas económicas) con las cuales expresan su amor por las misiones y el deseo de ayudar a otros niños que se cuentan con menos recursos que ellos. (En la misa de este día es cuando los niños presentan su alcancía misionera que a lo largo del año han venido llenando con el fruto de su sacrificio, el responsable de la parroquia lo recoge y lo entrega al secretariado diocesano de IAM o al director diocesano de OMP).
Es un día muy especial para hacer y renovar la consagración misionera.
Son dos grandes acontecimientos para la Iglesia Universal, porque es el Señor Resucitado quien llama y envía a los misioneros.
Les infunde su Espíritu para que realicen su misión con fidelidad y valentía. Por lo tanto, son dos fiestas muy importantes que deben celebrar de manera especial con los niños, niñas y adolescentes misioneros.
Es un mes dedicado especialmente a la misión universal, por lo tanto se preparan a los niños, niños y adolescentes para que lo viva intensamente, con la oración y el sacrificio. Se preparan también para que colaboren en las diferentes actividades programadas por la parroquia y celebre con mucho fervor el día Mundial de las Misiones.
Para esta festividad se prepara una “misión infantil” con el fin de que el niño, niña y adolescente se proyecte misioneramente y profundice en el ministerio de Dios encarnado.
Es una celebración especial, se recuerda el celo misionero de estos santos patronos.
SAN FRANCISCO JAVIER: El 3 de diciembre SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUS: el 1 de octubre.
“De los niños del mundo, siempre amigos”
Queridos asesores, padres de familia, amiguitos y amiguitas de la infancia y adolescencia misionera. Tengan todos muy buenos días, bienvenidos a participar en esta Santa Eucaristía que es muy significativa para todos nosotros.
El señor nuevamente nos convoca y ahora más que nunca nos reúne para que reafirmemos nuestro compromiso misionero.
Pidamos al Señor que su Espíritu nos acompañe para poder ser los continuadores de esta preciosa familia, la Iglesia Católica
Participemos todos del canto de entrada.
Primera lectura(del libro del profeta Nehemìas 8, 2-3. 5-6).
Monitor: en la primera lectura escucharemos como desde hace muchísimos años la gente adulta y los niños se reunían para escuchar la palabra de Dios y se les invitaba a vivir alegres en presencia de Dios.
Salmo148
Monitor:Con el salmo 148 ensalcemos a nuestro padre Dios respondiendo “alabemos al Señor de los Cielos”
Segunda lectura: del apóstol San Pablo a los corintios (12, 12-30)
Monitor: San Pablo nos da una comparación del cuerpo humano con la Iglesia. Nos dice que en la Iglesia todos somos importantes, y que así cada uno de nosotros desde pequeños podemos aportar mucho a esta Iglesia que peregrina en este mundo.
Evangelio:del evangelio según San Juan 15, 1-6
Monitor: en el evangelio escucharemos la invitación de Jesús a vivir unidos a él, pues así produciremos frutos en abundancia y nuestro trabajo misionero será más fácil.
Asesor:Queridos niños en este momento vamos a participar de la consagración de los niños de TRIGO VERDE. Recordemos que esta es la primera consagración dentro de la infancia misionera. La pañoleta verde nos simboliza el comienzo de nuestro quehacer dentro de la infancia misionera
Celebrante: ahora es una linda celebración que nos da la oportunidad de compartir con Jesús nuestros sueños misioneros. Yo les doy la bienvenida a este bonito caminar misionero y a seguir adelante trabajando por todos los niños del mundo.
los niños de trigo verde se ponen de pie
Sacerdote: - Niños y niñas se comprometen a rezar todos los días a su papá Dios por sus hermanos los niños del mundo?
Niños: Si me comprometo.
Sacerdote: Se comprometen a conocer más a Jesús y a amarlo más e imitarle con alegría?
Niños: Si me comprometo
Sacerdote: Se comprometen a decir gracias a Dios por todo lo que nos da cada día?
Niños: si me comprometo
Cuando el sacerdote entrega la pañoleta dice: Con los niños misioneros
Niño: Jesús llega al mundo entero.
(Los niños a consagrarse de Trigo maduro se ponen de pie)
Asesor:Padre delante de la comunidad Cristiana aquí reunida le presento estos niños y niñas que han hecho un camino en la infancia misionera y desean comprometerse más, pues quieren anunciar el mensaje de Jesús en todo momento y lugar. Ellos han dado muestras de compromiso Cristiano y Misionero, están aptos para la misión que Jesús y la Iglesia les pide.
Todos:demos gracias a Dios.
Celebrante: Queridos niños y niñas yo les recibo con mucha alegría. Y aquí delante de Jesús y sus familiares yo les pregunto ¿aceptan comprometerse como anunciadores de Jesús aquí y en todo lugar?
Niños y niñas: Si aceptamos, envíanos (2 veces)
Sacerdote:Con los niños misioneros
Niños: Jesús llega al mundo entero
(Rosario y nuevo testamento o Biblia)
Asesor: con mucha más alegría recibimos ahora a los niños y en su mayoría adolescentes que por varios años vienen perseverando en la Infancia y Adolescencia Misionera. Ellos ya se consagraron en años anteriores a trigo verde y trigo maduro, ahora vienen ante el altar del Señor para reafirmar su compromiso de seguir trabajando por la extensión del evangelio de Jesús.
Los niños hacen su entrada con la cruz en alto y el evangelio mientras cantan el himno de la IAM.
Niña: Padre traemos como símbolo la cruz como muestra de nuestro amor a Jesús, y que deseamos seguirlo amando, pues estamos agradecidos por su infinito amor hacia nosotros.
Niño: Padre traemos el evangelio como signo de que hemos conocido a Jesús y que deseamos seguirlo conociendo para anunciarlo a los que aun no lo conocen.
Sacerdote: Queridos niños y adolescentes, es para nosotros de mucha alegría que ustedes hayan perseverado y estén ahora aquí. Ustedes deben seguir dando sabor a la vida de los demás con ganas y alegría. Dios es la vida que debemos transmitir a los demás. Yo les invito a que abran su corazón al amor de Jesús. Ábranse al evangelio y serán buena noticia. A través de ustedes nuestro papá Dios quiere sembrar alegría y hacer maravillas.
NIÑOS (en coro)
Señor Jesús, amigo nuestro,
ayúdanos a ser verdaderos misioneros por el ejemplo de nuestra vida y el anuncio de tu Evangelio.
Te ofrecemos todo lo que somos y lo que tenemos.
Ponemos en tus manos nuestras oraciones, sacrificios y ofrendas
para que los niños de todo el mundo sean también amigos tuyos,
prometemos cumplir los compromisos de la Infancia y Adolescencia Misionera,
invocando la ayuda de la Santísima Virgen Maria. Amén.
Comentario inicial:
Hoy nuestra parroquia (colegio) se siente muy feliz, por el compromiso tan hermoso que estos niños (niñas) van a realizar ante el señor. Ellos quieren mostrarle al mundo entero todo lo que un niño puede hacer cuando se vive la escuela con Jesús.
Estos niños se han reunido, semana a semana para conocer la palabra de Dios y para aprender a servir con alegría a sus hermanos más pobres.
Ellos han aprendido que la misión evangelizadora es tarea de todo cristiano. Ahora desean expresar con viva voz sus deseos de trabajar con mucho cariño por esta maravillosa Obra de la Infancia Misionera.
Asesor: Reverendo padre, nuestra comunidad presenta ante la iglesia este grupo de niños para ser consagrados en la Infancia Misionera. Ellos se han preparado con esmero y dedicación y doy testimonio de que son dignos para ser contados como miembros de la Obra del Papa.
Celebrante: Demos gracias a Dios
Asesor:Los niños que presentamos son los siguientes: (lee la lista)
Celebrante:Queridos niños sus asesores los han presentado para ser consagradas como niños misioneros al servicio de la iglesia y de los demás niños del mundo. Estoy convencido que ustedes conocen y aceptan esta gran responsabilidad. En nombre de Jesús misionero, les invito a que expresen públicamente sus deseos respondiendo las siguientes preguntas con alegría y firmeza:
Ya que ustedes conocen sus deberes y han aceptado estos compromisos, los consagramos a la obra de la Infancia Misionera, los autorizamos para que lleven a todos los niños del mundo las buenas noticias de Jesús, y los invitamos a que expresen con alegría y libertad sus compromisos delante del Señor y de la comunidad aquí presente.
NIÑOS (en coro)
Señor Jesús, amigo nuestro
ayúdanos a ser verdaderos misioneros por el ejemplo de nuestra vida y el anuncio de tu Evangelio.
Te ofrecemos todo lo que somos y lo que tenemos.
Ponemos en tus manos nuestras oraciones, sacrificios y ofrendas
para que los niños de todo el mundo sean también amigos tuyos,
prometemos cumplir los compromisos de la Infancia Misionera,
invocando la ayuda de la Santísima Virgen Maria. Amén.
Celebrante: Que el Señor Jesús, La Virgen Maria. Santa Teresita del Niño Jesús y San Francisco Javier, reciban su generosa entrega y les concedan perseverancia para cumplir con alegría los compromisos que hoy han declarado.
R/ Amén
Celebrante: Esta pañoleta que les imponemos hoy los distinguirá como miembros activos de la Infancia Misionera. Llévenla con alegría, ella les recordará el compromiso que hoy han adquirido con Jesús y con los niños del mundo, de tal manera que un día todo sean sus amigos.
R/ Así sea.
PETICIONES
PROCESION DE DONES
Monitor:al momento de presentar al altar del Señor nuestras ofrendas queremos presentar:
- pañoletas, cruces(dependiendo el tipo de consagración así será el signo)
Símbolo del compromiso que hoy adquirimos y que queremos cumplir con la gracia de Dios.
- Escudo de la Infancia y Adolescencia Misionera, como muestra de agradecimiento a Dios por pertenecer a esta obra y le pedimos que nos permita perseverar hasta el final.
- Pan y Vino, Jesús está con nosotros pero muy pronto lo tendremos presente en su cuerpo y sangre, para eso traemos pan y vino para que el mismo espíritu de Dios realice el milagro de convertirlo en nuestro pan de vida eterna.
Nota: Para realizar este acto importante se necesita de la coordinación de los asesores de infancia y adolescencia misionera con los encargados de la juventud misionera. Deberán organizar la misa y el acto de compromiso, deberá reunirse con los padrinos de los adolescentes para explicar la entrega del nuevo testamento será iniciativa si se quiere preparar algún refrigerio para después de la misa. Invite a las familias de los adolescentes.
MONICION DE ENTRADA
Queridos asesores, adolescentes, padres de familia y hermanos todos. Sean bienvenidos a participar en esta santa Eucaristía en la que el Señor nos ha convocado a su gran banquete. Hoy es un día especial, ya que además de contar con la presencia de varios miembros de la juventud, también están aquí los adolescentes que harán su compromiso juvenil. Pidamos al Señor para que el les conceda la gracia de ser perseverantes en la fe.
Se ponen de pie y entonamos el canto de entrada.
LITURGIA DE LA PALABRA.
Primera lectura hechos 9; 1-6
Queridos hermanos escuchemos en la primera lectura sobre el encuentro que San Pablo tuvo con Cristo resucitado, fue a partir de allí que tomo un camino muy bonito al igual que todos ustedes.
Salmo 22
Nos unimos al salmo 22 que nos inspira confianza en nuestro único pastor, respondiendo “el señor es mi pastor nada me faltará”.
Evangelio San Lucas 18; 18-23
Ahora vamos a escuchar nada menos que el encuentro que Jesús tuvo con u hombre muy importante pues tenia mucha riqueza material, sin embargo a pesar de ser rico tiene preocupaciones por la vida eterna.
Se ponen de pie y cantamos.
Oremos: TE PEDIMOS, PADRE OMNIPOTENTE, DIOS ETERNO, QUE TE DIGNES BENDECIR ESTA CRUZ (ESTAS CRUCES) (+), PARA QUE SEA REMEDIO SALUDABLE PARA ESTOS JÓVENES, LOS PROTEJA CONTRA EL MAL, LOS CONFIRME EN LA FE, LOS HAGA PROGRESAR EN LAS BUENA OBRAS, Y LES IDENTIFIQUE COMO MISIONEROS DE CRISTO, TU HIJO QUE VIVE Y REINA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.
(Las rocía con agua bendita)
Sacerdote: De Cristo serás mensajero
Adolescente: Para el mundo entero.
Padrino: Aquí esta la buena nueva, anúnciala.
Adolescente: Lo haré con la ayuda de Dios.