LITURGIA DEL DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES 2013

Misa por la evangelización de los Pueblos

Monición de entrada

Queridos hermanos y hermanas: hoy celebramos en la Iglesia católica la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND, con el lema “Traigamos al mundo la Luz de Cristo”. En este Año de la Fe, deseamos ardientemente que la Buena Noticia alcance a todos los hombres y mujeres de la Tierra. Son los misioneros y misioneras quienes, llenos de fe y movidos por la caridad, continúan la misión salvadora de Cristo, haciendo presente el Evangelio en todas las partes del universo. Dispongámonos a escuchar, desde la fe, la Palabra de Dios y a unirnos a Jesucristo, que se nos entrega por amor, para ser enviados por la Iglesia como misioneros; porque, como dice el Papa, “hemos recibido el don de la fe, no para tenerla escondida, sino para difundirla, para que pueda iluminar el camino de muchos hermanos”.

Oración Colecta

Señor y Dios nuestro, que has querido que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los hombres, a fin de que la obra redentora de tu Hijo perdure hasta el fin de los tiempos, haz que tus fieles caigan en la cuenta de que están llamados a trabajar por la salvación de los demás, para que todos los pueblos de la tierra formen una sola familia y surja una humanidad nueva en Cristo.

Primera lectura: Zacarías 8, 20-23

El profeta Zacarías, en el siglo VI antes de Cristo, nos presenta un armónico conjunto de dos discursos en los que se describe a todos los pueblos de la tierra volcándose sobre Jerusalén. El profeta viene a decirnos que la salvación es universal, para todos los pueblos. Escuchemos con atención. 

Segunda lectura: Romanos 10, 9-18

El apóstol Pablo, en su carta a los romanos, nos presenta la contraseña de la salvación: invocar a Jesús, creyendo con todo el corazón en Él y en su palabra. Hoy se hace urgente escuchar la Palabra, pero necesitamos alguien que la proclame. Prestemos mucha atención.

Tercera lectura: Marcos 16, 15-20

El texto evangélico que escucharemos hoy, según san Marcos, pone de relieve la misión evangelizadora y liberadora de la Iglesia y de los cristianos, así como los signos de liberación que según Jesús deben acompañar la palabra. Nos ponemos de pie para entonar el Aleluya.

Oración de los fieles

Por mediación de Jesucristo, el Siervo de Dios, pidamos al Padre que nos auxilie a nosotros, sus siervos y a todas las personas del mundo.

1.- Por nuestra Iglesia, para que fiel al deseo y mandato de Jesús, no busque ni prestigio, ni honores, ni poder, sino que ponga todo su empeño en servir
a todas las personas y, en especial, a los más desfavorecidos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
2.- Por todos los misioneros, para que su entrega diaria no caiga en tierra estéril, sino que el Señor la haga fecunda; para que sientan el apoyo de nuestra
oración y el reconocimiento a su labor. ROGUEMOS AL SEÑOR.
3.- Por todas las personas que están empeñadas en la labor evangelizadora en tantos lugares de la tierra, para que la celebración de este día del DOMUND, con nuestro recuerdo, oración y solidaridad, sea un estímulo en su entrega. Bendice, Señor, su labor y sus vidas. ROGUEMOS AL SEÑOR.
4.- Por todos los hombres y mujeres que sufren la marginación o la injusticia de los poderosos, para que también ellos encuentren caminos de liberación.
ROGUEMOS AL SEÑOR.
5.- Por todos cuantos nos hemos reunido en esta celebración, para que seamos capaces de construir una comunidad parroquial que viva desde el servicio y la fraternidad, abierta al mundo y a sus necesidades. ROGUEMOS AL SEÑOR.

Oración sobre las ofrendas

Señor, así como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo, dígnate aceptar también por la salvación del mundo, los dones y plegarias de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Oración después de la comunión

Te pedimos Señor, que la participación en tu mesa nos santifique y que la redención que tu Hijo consumó en la cruz, sea recibida con gozo en todo el mundo por medio del sacramento de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Despedida

Hemos compartido con alegría esta celebración dominical. La expresión conclusiva “podéis ir en paz” no es otra cosa que el envío misionero que recibimos todos nosotros, para que sepamos comunicar lo que acabamos de vivir aquí. Nos lo recuerda el Papa en su Mensaje: “La fe es un don que no se reserva sólo a unos pocos, sino que se ofrece a todos generosamente. [...] Y es un don que no se puede conservar para uno mismo, sino que debe ser compartido. [...] ¡Traigamos a este mundo, a través de nuestro testimonio, con amor, la esperanza donada por la fe!” (Mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2013, 1.4). Que nuestra cooperación misionera no se reduzca a un mero recuerdo de los misioneros el día del DOMUND, sino que nos sintamos unidos a todos ellos con nuestra oración de cada dia.