Una preparación para
la Misión Ad Gentes
La expresión AD GENTES significa ir hacia los más pobres, los más alejados, hacia los que menos conocen a Jesús. (# 31 Redemptoris Missio)
El proceso de formación dura cerca de tres años y toma en cuenta a la persona en su dimensión humana, espiritual y apostólica.
Objetivo general:
Preparar y acompañar a quienes desean consagrar su vida a la Misión Ad Gentes.
Objetivos específicos:
- Discernir la vocación misionera y formarse.
- Crecer humana y espiritualmente.
- Capacitarse para vivir y trabajar en equipo.
- Abrirse a la internacionalidad.
ETAPAS DE FORMACIÓN
PRIMERA ETAPA:
Primer nivel:
- Se enfoca en el conocimiento personal, el crecimiento grupal y el irse abriendo al Proyecto Misionero C.A.
- Se realiza en la Diócesis de origen del candidato. Se encarga las Obras Misionales Pontificias (OMP).
Esta nivel tiene una duración de aproximadamente un año, pero dependiendo del proceso y madurez personal puede variar.
Segundo nivel:
- Busca el crecimiento integral de los candidatos, la mayor profundización en la vocación misionera e ir discerniendo el optar por el camino misionero.
- Se realiza a nivel nacional donde se integran los participantes de todas las Diòcesis. Esta a cargo de la Comisión Ad-gentes del Consejo Nacional de Misiones (CONAMI).
Esta nivel tiene una duración aproximada de 2 años, de igual manera que la primera puede variar de acuerdo al crecimiento de cada candidato.
SEGUNDA ETAPA:
Terminada esta formación en el país y con el apoyo de los equipos coordinadores, la persona puede solicitar el ingreso al Centro Misionero Ad-Gentes de América Central (CEMAC). En donde recibirá una formación más intensiva hacia la misión ad-gentes. Esta etapa tiene la duración de un año.
Requisitos
- Ser católico(a).
- Tener entre 20 y 30 años.
- Soltero(a).
- Haber cursado el noveno año de educación básica.
- Tener madurez y equilibrio psicoafectivo.
- Desear ser misionero(a) más allá de las fronteras.
- Tener una experiencia y un compromiso pastoral en su comunidad o Parroquia.
- Querer vivir en comunidad una experiencia humana y espiritual intensa.
- Estar abierto a la realidad internacional y a otras culturas.
- Ser capaz de autocríticarse y aceptar con humildad la corrección fraterna.
- Estar dispuesto a asumir su formación misionera como una opción prioritaria en su vida.
Contactos
Oficina OMP en El Salvador
e-mail: omp@elsalvadormisionero.org